Comportamiento innato en los animales, factores desencadenantes y tipos

Comportamiento innato en los animales
Sasha Khalabuzar/sp.depositphotos.com

Para el ser humano siempre ha sido de gran interés comprender el comportamiento de los animales; entendiendo como comportamiento la acción o respuesta de un organismo ante un estímulo; la cual, puede ser voluntaria o involuntaria, consciente e inconsciente. Esta sed de conocimiento se debe a la constante interacción entre el humano y los animales, desde el pasado cuando los primeros humanos dependían de la caza y la pesca para su alimentación, y a la vez debían defenderse de los grandes depredadores de la época; hasta en la actualidad, donde la cría y consumo de distintos tipos de animales forman parte de una de las industrias con mayor importancia económica. Es por ello, que el estudio del comportamiento se enfocó primeramente en los animales y gracias a los distintos avances en esta área se han identificado y calificado diferentes conductas, en donde destacan: la conducta estereotipada, el comportamiento innato en los animales, comportamientos relacionados al aprendizaje como la impronta y la sensibilización, la comunicación y los distintos tipos de comportamientos sociales.

Introducción al estudio del comportamiento

Podemos estudiar el comportamiento basándonos en las causas que lo originan, ya sean fisiológicas o ambientales, enfocándonos en los mecanismos que permiten que ocurra y por lo tanto en sus causas próximas o inmediatas. O enfocándonos en la razón de dicho comportamiento, cuál es su función, el objetivo y si responde a adaptaciones evolutivas que han perdurado en el tiempo, es decir, las causas últimas.

No obstante, a través de la historia, el estudio del comportamiento se ha ido reinventando y tomando en cuenta diferentes disciplinas, en un principio solo se basaba en la observación, documentación y análisis de las conductas que se observaban en animales, condiciones controladas del laboratorio, por medio de la psicología comparativa. Sin embargo, la etología (rama de la ciencia que estudia el comportamiento de los seres vivos), impulsó a los investigadores a realizar sus observaciones en campo y comparar tanto lo observado en la naturaleza como lo registrado en los laboratorios. Otras disciplinas como la sociobiología y la ecología del comportamiento también han aportado a esta área de investigación.

Ya mencionamos que comprender el comportamiento de los animales no solo es de gran interés para el ser humano, sino que puede enfocarse en diversos aspectos y son numerosas las disciplinas que se encargan de su estudio. Sin embargo, en este artículo nos vamos a enfocar en el comportamiento innato en los animales, en su definición, factores que lo estimulan y los tipos de conductas innatas, incluyendo algunos ejemplos.

Cómo es el comportamiento innato de los animales

En la naturaleza, nos encontramos con ciertos patrones conductuales que al observarlos nos preguntamos cómo son posibles y de dónde provienen; para ilústralo, imaginemos la tela de una araña, estos artrópodos construyen estas estructuras que van desde simples hilos a construcciones complejas que incluso pueden ser propias de una especie. Otro ejemplo, podría ser la conducta de los polluelos de cuclillo (Cuculus canorus), que apenas horas después de nacer, expulsan huevos de sus padres adoptivos. En ambos casos, podemos señalar una característica en común: ninguno de estos comportamientos fue enseñado y, por lo tanto, aprendido por estos animales. Entendiendo esto, podemos definir el comportamiento innato en animales como aquellas conductas que lleva a cabo un individuo sin tener que aprenderlo de sus congéneres con mayores experiencias o por medio de mecanismos de prueba y error.

Se puede diferenciar de otros comportamientos aprendidos, porque si se aísla al animal de cualquier influencia de su medio ambiente natural, incluso de otros miembros de su misma especie (con la intención de privarlo de cualquier fuente de aprendizaje), este seguirá repitiendo o exhibiendo el mismo comportamiento. Es por ello, que también se le denomina como comportamiento heredado, ya que se considera que se encuentra en el individuo desde el momento de su nacimiento. Otra característica que nos permite diferenciarlo es que el comportamiento innato en los animales se encuentra en todos los miembros de una especie, sin importar las variables ambientales o el entorno donde los individuos se desarrollen.

Algunos investigadores sugieren que estos comportamientos son instintivos, pero esta idea tiene sus opositores, ya que todo comportamiento depende de una interacción entre el organismo y el ambiente. Algunos más audaces consideran que el comportamiento deriva de la interacción entre la información genética de la especie y el ambiente, donde los estímulos ambientales activan los genes que determinan ciertos comportamientos. Sea como sea, se concluye que el comportamiento innato en los animales es aquel que no se ve afectado por los procesos de aprendizaje, siendo generado por mecanismos ambientales o fisiológicos y que responden a estímulos específicos del ambiente. Algunos autores comentan que los comportamientos aprendidos son adoptados por los animales y tras numerosas generaciones, estos comportamientos pasan a ser innatos en la descendencia.

Factores del comportamiento innato en los animales

Ya sabemos que los estímulos tanto fisiológicos como ambientales son los que desencadenan comportamiento innato en los animales; sin embargo, la conducta innata también se verá afectada por la interacción de distintos factores tanto fisiológicos, genéticos como ambientales. La etología clasifica estos factores en:

Factores desencadenantes

Se trata de todos aquellos estímulos que desencadenan la respuesta en los organismos, estos pueden ocurrir de forma espontánea o natural, o ser inducidos. Podemos clasificarlos como estímulos externos, si se trata de factores ambientales como la luz, la temperatura o la presión, o internos si responden a señales fisiológicas.

Factores programados

Algunos autores apoyan la idea de que el comportamiento innato en los animales se encuentra codificado en el material genético de cada una de las especies, esta información al expresarse desencadena la respuesta innata en el animal y la misma sería heredada de padres a hijos.

Factores de impulso

Este comportamiento innato en los animales resulta de la adicción de los estímulos tanto internos y externos, que producen respuestas homogéneas, es decir, la respuesta siempre va a ser la misma para todos los individuos perteneciente a una misma especie.

Tipos de comportamiento innato de los animales

Cinesis y taxis

Son aquellos cambios en el patrón de desplazamiento de los animales en respuesta a un estímulo. La cinesis, vendría representada por la modificación aleatoriedad de los movimientos o a la tasa de giro (clinocinesis), o al aumento o disminución de la velocidad de los movimientos según la intensidad del estímulo (ortocinesis). Para ilustrar este tipo de conducta innata, recordemos las variaciones en el patrón de desplazamiento de las cochinillas común (Oniscus asellus) cuando aumenta la temperatura.

Por el contrario, las taxis hacen referencia a las variaciones en la direccionalidad en que se desplaza un animal ante un estímulo, si el movimiento es de huida se trata de un taxismo negativo, pero si la dirección del desplazamiento es hacia el estímulo, se trata de un taxismo positivo. Podemos clasificar las taxis según el estímulo que las produzca, así que tenemos: fototaxis (luz), anemotaxis (dirección del viento), electrotaxis (corrientes eléctricas o campos magnéticos), hidrotaxis (presencia de agua) quimiotaxis (sustancias químicas) o zigmotaxis (presencia de otros objetos). Un ejemplo de fototaxis es el movimiento de las polillas hacia la luz de una lámpara en medio de la noche.

Reflejos o acto reflejos

Entre los comportamientos innato es el más común, entendiéndose como las respuestas involuntarias que presenta un individuo ante un estímulo; las cuales, ocurren de forma inmediata. Un perro salivando ante el ruido producido por la bolsa de alimento o la búsqueda de las mamas por parte de cualquier cría de mamífero, son ejemplos de reflejos en animales.

Migraciones

Denominamos así a los movimientos individuales o masivo de animales, que implican un desplazamiento considerable del territorio y que responden a diversos estímulos ambientales, por ejemplo el cambio de estaciones o la búsqueda de alimento. Como las migraciones de las mariposas monarcas (Danaus plexippus)

Patrones de acción fija

Son patrones de comportamientos predecibles que son ocasionados por un estímulo liberador o estímulo clave. Este tipo de comportamiento comprende una serie de acciones que se han de completar incluso si el estímulo deja de afectar al animal. Podemos ejemplificarlo a través del comportamiento de las gansas hembras cuando un huevo se sale de su nido, siendo esta conducta una de las primeras en estudiarse en esta área.

Bibliografía

  • Carranza, J. 2010.
  • Garcia, C.L. 2005
  • Hickman, C. et al. 2010.

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