Comportamiento de la chinchilla, características, agresividad

Comportamiento de la chinchilla
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Al pensar en las chinchillas se nos viene a la mente la imagen de un pequeño animal, de orejas redondeadas y una cola alargada y esponjosa; estos animales son mamíferos roedores (Clase Mammalia, Orden Rodentia) pertenecientes a la familia Chinchillidae, específicamente al género Chinchilla descrito por Bennett, E.T. en 1829. El género Chinchilla cuenta con dos especies: Chinchilla chinchilla (chinchilla andina o de cola corta) y Chinchilla lanigera (chinchilla chilena o de cola larga), aunque su clasificación taxonómica se encuentra actualmente en disputa. Su distribución se encuentra naturalmente restringida al hemisferio sur del continente americano, encontrándose en países como Chile, Argentina, Bolivia y Perú; no obstante, sus colonias son pequeñas, fragmentadas y poco numerosas. El comportamiento de la chinchilla no ha sido foco de estudio, ya que la mayoría de los trabajos sobre estos animales se concentran en su ecología y taxonomía, pero debido a su reciente popularidad como animales productores de piel, mascotas y de investigación, se ha tratado de indagar más sobre su comportamiento tanto en la naturaleza como en cautividad.

En la actualidad, las especies del género Chinchilla son catalogadas en estado de conservación crítico (C. chinchilla) y vulnerable (C. lanigera), llevadas casi a la extinción debido a la caza furtiva y la explotación de sus pieles; incluso, llegaron a ser consideras extinta durante la década de 1960, hasta que fueron redescubiertas el 1983 y 1998. En la actualidad, los esfuerzos de conservacionistas y ecólogos se encuentran dirigidos a recuperar las poblaciones salvajes, que también se han visto afectadas por la deforestación y fragmentación de su hábitat. No obstante, la variedad doméstica de la chinchilla se encuentra ampliamente distribuida, siendo adoptada como mascota y animal de laboratorio, además se encuentran en criaderos por su piel; esta variedad se trata de un híbrido de las especies silvestre, aunque comparte mayormente características con C. lanigera.

En el presente artículo, vamos a abordar el comportamiento de la chinchilla, enfocándonos en las variedades domésticas y en la chinchilla de cola larga (C. lanigera); hablaremos sobre las características morfológicas, su actividad diaria, el comportamiento social, conductas agresivas, reproducción, alimentación y comportamientos anómalos.

Características de las chinchillas

Se caracterizan por ser animales de talla pequeña, la chinchilla chilena (C. lanigera) alcanza una longitud cabeza-cuerpo de aproximadamente 27 cm, mientras que su cola puede alcanzar los 14 a 15 cm. Su cabeza es ancha, con grandes ojos de pupilas vertical, vibrisas que pueden llegar a medir 110 mm y orejas anchas y redondeadas; presentan grandes bullas timpánicas, por lo cual, cuentan con una buena audición. Carecen de colmillos, pero tienen unos incisivos llamativos, así como molares de crecimiento continuo. Las patas anteriores son cortas y delgadas, con cinco dígitos en las patas anteriores, mientras que las posteriores son largas y musculosas con 4 dígitos. Presentan dimorfismo sexual, es decir, que las características morfológicas pueden variar según el sexo; donde los machos pueden llegar a pesar entre 369 a 493 gr, mientras que las hembras varían entre 379 a 450 gr; en las variedades doméstica, las hembras pueden llegar a pesar 800 gr mientras que los machos unos 600 gr.

El pelo de las chinchillas es sedoso, suave y corto, con una coloración que varía desde los tonos blanquecinos, grises al negro; y el mismo es sumamente valioso para la industria de las pieles. Por lo general, las chinchillas son de un tono azulado o plateado en el lomo, mientras que el vientre es de un tono blanco amarillento. Presentan una cola larga, gruesa, de color gris o negra, al menos en C. lanigera, dado que la cola en C. chinchilla es mucho más corta.

Comportamiento de la chinchilla: actividad diaria

Debido a que las colonias de chinchillas son tan escasas y fragmentadas, por lo general, los estudios sobre el comportamiento de las chinchillas se han llevado a cabo con las variedades domésticas; lo que ha permitido registrar y calificar distintos patrones conductuales durante el día-noche, así como cuantificar el tiempo que dedican a cada uno de ellos. No obstante, estas observaciones pueden no representar el comportamiento de la chinchilla en condiciones silvestres.

El comportamiento de la chinchilla doméstica se ha clasificado basándose en su función, por lo cual se ha identificado tres patrones principales: mantención o cuidados, social y otros. La primera categoría se divide a su vez en: autodirigidos (higiene y cuidados), caja de arena, eliminación (orinar y defecar), exploración, alimentación, descanso y locomoción. En este apartado, vamos ahondar en los comportamientos de mantención de estos roedores.

Las chinchillas domésticas suelen invertir la mayor parte de su tiempo (61,5%) en conductas de descanso, ya sea en una posición de descanso sentada donde apoyan su peso en la parte posterior de su cuerpo o en una posición de descanso parada, en donde el cuerpo se encuentra extendido verticalmente y se apoya de los miembros posteriores, suelen utilizar esta posición para observar su entorno. El descanso también incluye dormir, donde la chinchilla reposa la cabeza, manteniéndola agachada, mientras su vientre se encuentra en contacto con el suelo; en ocasiones, también tienden su cuerpo sobre uno de sus laterales.

Si no se encuentran en descanso, dedican el 19,8% de su tiempo a su alimentación, comportamiento que explicaremos más adelante. En cuanto al resto, su actividad diaria se divide entre su higiene, acicalamiento, baños de polvo, desplazamientos, juegos y otras actividades, en donde podemos incluir el desplazamiento, trepar y la eliminación de desechos.

Las conductas de higiene comprenden el lavado de cara en donde las chinchillas utilizan sus extremidades anteriores para fregar su hocico, orejas y cara; el acicalamiento consiste en movimientos rápidos y repetitivos de la boca, limpiando la zona del pecho, laterales y extremidades con lamidos. En los baños de arena, las chinchillas se entierran en el suelo o en la caja de arena, donde no se aprecia lo que están realizando; se asume que este comportamiento intenta imitar la conducta silvestre de exploración y búsqueda de madrigueras. También suelen jugar con objetos que puedan encontrarse en sus jaulas o espacios de cría.

La chinchilla en sociedad, socialización y comunicación

Las chinchillas se consideran animales gregarios, que puede coexistir en grupos denominados colonias y son capaces de establecer fuertes lazos con otros individuos de su misma especie. Antiguamente, las colonias se encontraban conformadas por cientos de individuos; sin embargo, debido a que las poblaciones han ido menguando, en la actualidad las colonias cuentan con pocos individuos. El comportamiento de la chinchilla domestica no difiere mucho del observado en las especies silvestre, siendo capaz de convivir y socializar con otros ejemplares mientras el ambiente sea el adecuado. En la naturaleza, las colonias se ubican en madrigueras subterráneas, que les brinda protección ante posibles depredadores y otros factores ambientales, igualmente les ofrece un sitio seguro para anidar.

Al igual que muchos animales, las chinchillas también cuentan con un periodo sensible en los primeros días de su desarrollo posnatal; durante este periodo, las crías reconocen a su madre y establecen sus primeras relaciones con su entorno, así como con otros miembros de la colonia. Se trata de un periodo de sociabilización, que le permitirá desenvolverse a futuro entre miembros de su misma especie. Si se socializan correctamente, las chinchillas pueden desarrollar fuertes vínculos con los miembros de su colonia, e incluso con sus criadores humanos y otros animales domésticos. En caso de que las crías sean privadas de este periodo de sociabilización o experimenten alteraciones en el mismo, pueden desarrollar comportamientos agresivos o apáticos que afectarán su futuro desarrollo.

El comportamiento de la chinchilla también implica contactos e interacciones con otros individuos, los cuales se presenta en un porcentaje bajo (6,3%) con respecto a otros patrones conductuales. Estos contactos involucran acercamientos, toques y juegos, siendo las interacciones más frecuentes las observadas en machos y hembras. Estos roedores se comunican entre sí por medio de vocalizaciones, que incluyen gritos y chillidos, así como el sonido que se genera del choque de dientes; además, son capaces de comunicarse por miedo de sustancias químicas volátiles que excretan en su orina.

Chinchilla agresiva

Como ya mencionamos, las chinchillas son animales sociables; sin embargo, en ocasione pueden mostrar conductas agonistas como agresividad, conflictos con otras chinchillas (o animales) y mordeduras. Por lo general, este tipo de comportamiento suelen ocurrir como respuesta a un estímulo negativo que les causa estrés (falta de espacio, escasez de comida o agua, hacinamiento), se sienten amenazadas (miedo) o por una socialización incorrecta durante el periodo de sensibilización.

De igual forma, algunas hembras presentan agresividad en el momento de dar a luz o cuando se encuentran cuidando sus crías. En estos casos, el comportamiento de la chinchilla suelen manifestar conductas agresivas como chillidos amenazantes, arañazos y mordeduras.

Si este comportamiento agresivo responde al estrés o a un sentimiento de amenaza puede corregirse mejorando su entorno y enriqueciendo su ambiente; no obstante, si este continua probablemente el periodo de socialización del ejemplar se manejó de forma incorrecta, causándole problemas para relacionarse con su entorno y otros individuos.

Comportamiento reproductivo de la chinchilla

Como muchos aspectos del comportamiento de la chinchilla, la reproducción ha sido estudiada principalmente en las variedades domésticas. Se sabe que las chinchillas silvestres suelen dar a luz durante el periodo que transcurre de septiembre a febrero en Sudamérica, lo que las clasifica como animales de reproducción estacional. No obstante, en las chinchillas domésticas, los partos pueden ocurrir en cualquier época del año, aunque se aprecian picos en primavera y verano. Son animales poliestrales, es decir, presentan ciclos estrales o reproductivos consecutivos.

El comportamiento de la chinchilla durante la reproducción muestra sus mayores picos de actividad durante la noche, siendo durante este periodo en el que ocurre la copula. Para llevar a cabo la cópula, el macho se monta sobre la hembra, usando sus patas anteriores para aferrarse a esta; intentando cubrir con su cuerpo a la hembra. Después de unos segundos que dura la cópula, el macho generalmente vocaliza de forma ruidosa.

En la naturaleza, las chinchillas presentan un comportamiento reproductivo monógamo; no obstante, en los criaderos, suelen utilizarse los machos con las mejores características para la producción de piel, en consecuencia, para la reproducción; lo que ocasiona un comportamiento polígamo artificial.

La gestación dura aproximadamente 111 días, con camadas pequeñas de 2 o 3 crías. Los primeros días tras el parto son de vital importancia porque se lleva a cabo el proceso de socialización y exploración. Como las crías son precoces, pueden estar reconociendo su entorno a las pocas horas de nacer. Existe cuidado parental por parte de la madre, por lo general durante la lactancia. Cabe destacar que, a los días de haber dado a luz, las chinchillas hembras vuelven a tener su ciclo estral.

Forrajeo y alimentación

Las chinchillas dedican buena parte de su actividad diaria a la búsqueda de alimento (forrajeo) y a su alimentación. Durante el forrajeo, suelen desplazarse con la cabeza baja, olisqueando el suelo y mordisqueando posibles fuentes de alimento; las cuales, de encontrarlas, sujetan con sus patas anteriores y mordisquean. En la naturaleza suelen alimentarse de hierbas, cactus, frutas e insectos, aunque usualmente se les ha documentado alimentándose de plantas como Nasella chilensis, Stipa plumosa y Cordia decandra. Las variedades domésticas pueden alimentarse de heno, alfalfa o de alimentos concentrados especialmente para chinchillas

Por lo general, adoptan una posición sentada para alimentarse, ayudándose de sus extremidades anteriores sostienen el alimento y lo llevan a su boca para masticarlo. Para beber o hidratarse se aproximan a cuerpos de aguas o agua estancada, donde lamen para ingerir el agua.

En chinchillas, se ha documentado la cecotrofia un comportamiento digestivo en el que el animal se alimenta de sus propias heces para aprovechar todos los nutrientes. Para ello, las chinchillas curvan su cuerpo de manera que la boca alcance el ano, donde lamen y mastican las heces.

Comportamientos atípicos de la chinchilla: tricofagia

Para concluir este tema sobre el comportamiento de la chinchilla, es importante abordar las estereotipias son comportamientos repetitivos, que no suelen variar y que no tienen funcionalidad, y que se presentan por lo general en animales en cautiverios, siendo indicadores de bienestar animal. Este tipo de comportamientos son considerados anómalos e indican que el animal en observación puede estar experimentando alguna clase de estrés relacionada con su ambiente o a una combinación de factores ambientales y genéticos. En el caso de las chinchillas, se ha documentado y descrito un tipo de estereotipia particular que deriva de una manipulación incorrecta de estos roedores en cautividad, y la cual se denomina tricofagia.

La tricofagia es un desorden conductual que consiste en la masticación de forma repetitiva del pelaje, causando lesiones en la piel e incluso la automutilación. También puede afectar a otros ejemplares, ya que la chinchilla afectada no solo puede mordisquearse a sí misma, sino también puede lesionar a alguna compañera. Algunas de las causas que se asocian a este tipo de conductas son una mala nutrición, infecciones patógenas, hacinamiento, falta de espacio, ruidos externos, jaulas en malas condiciones o variaciones en la temperatura.

Si se identifica este tipo de conductas a tiempo, pueden tratarse de forma veterinaria e implica mejorar las condiciones de cautiverio en el que se encuentran las chinchillas.

Resumen sobre el comportamiento de la chinchilla

Resumen sobre el comportamiento de las chinchillas

Bibliografía

  • El libro de las Chinchillas. Primera edición, Centro Veterinario Carlinda.
  • Franchi P., V.A. & Tadich G., T. (2014). Etograma y presupuesto de tiempo para chinchillas (chinchilla lanigera) criadas en cautiverio. Proyecto de grado. Universidad de Chile. Santiago, Chile.
  • Sportono, A.E. (2004). Chinchilla laniger. Mammalian Species, N° 758, pp: 1-9.
  • Tadich, Tamara. Et al. (2013). Tricofagia en Chinchillas (Chinchilla lanigera): Un problema de Bienestar Animal. Avances en Ciencias Veterinarias. Vol. 2.
  • Valladares, P. et al. (2014). Natural history of the Chinchilla genus (Bennett 1829). Considerations of their ecology, taxonomy and conservation status. Gayana 78 (2). 135-143.

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